Escucho volviendo del curro, en Radio Nacional, que el Consejo de Ministros de la Unión Europea discute hoy el sistema con el que vamos a clasificar a los inmigrantes en el futuro. Sí, sí, como cuando en el colegio discutías de si había que organizar los cromos de fútbol por nombres o por equipos… Se está barajando la posibilidad de que haya “tarjeta azul” para los extracomunitarios altamente cualificados. A esos sí los queremos poner en el álbum. El resto lo va a tener crudo para poner los pies en la civilizada Europa.
El problema es definir los criterios para determinar que un inmigrante está “muy cualificado”: ¿Que tenga tres carreras y ocho másters? ¿Que sirva las tazas de café en un tiempo récord y sin derramar una sola gota para no disgustar a Cañete? ¿O que sea un portento de hombre para, como Corbacho, tener un nombre muy televisivo y llegar a ministro sin ningún tipo de estudios?



Me parece bien lo de la tarjeta, este es un país de futbol y toros, que cojones. Tarjetas y puntos. Eso es lo que hace falta y no tanta mariconada ni tanta mano tonta.
¡Que no se vuelva a repetir!, ¿eh?
Un placer leerte