Mi contacto hasta ahora con la población saudí se había reducido a tres situaciones:
- 1: Un chico se pasa media hora mirándome en la Mezquita Omeya (Damasco, Siria). Vestía “raro” (raro para Siria). Túnica blanca hasta los pies y la cabeza cubierta también de blanco. Me miraba. Y yo no paraba de subirme la capucha de mi túnica gris hasta los pies. Mi primer día en Siria y sola… Me subo la capucha. El guía de la mezquita se acerca para traducirme al inglés: “Es de Saudi Arabia. Me pregunta si es posible que os hagáis una foto los dos juntos”. Yo encantada.
- 2: Mientras mi taxista sirio arramplaba el Duty Free de la frontera entre Jordania y Siria un señor compra seis móviles. El blanco de su túnica me pica en los ojos. Tengo 700 liras sirias en el bolsillo (unos 10 euros)… Mi taxista me llena los bolsillos de cartones de Marlboro para pasar la frontera; me siento sucia y deforme ante tanta blancura.
- 3 Espero la cola de un cajero en Damasco con Pili. No hay más dinero, los 700 se han acabado y en todo Siria sólo hay cajeros en esta ciudad. Y éste es el último que funciona. Cinco de estos señores de blanco están delante sacando liras una y otra vez, hasta el máximo, una y otra vez. Media hora. Otro tipo, éste sirio, se dispone a sacar. NO HAY DINERO. Aparece una irani e intenta saltarse la cola (costumbre de las mujeres en Irán), el sirio pasa del tema. La iraní se pone a chillarle, el sirio ni la mira, los saudíes se ríen desde lejos, la hija de la iraní llora, el sirio le dice que “se vuelva a su país” (traducción cedida por Pili).
Mis pobres conclusiones:
1- Los saudíes son los alemanes europeos. Turistas en potencia.
2- Los saudíes tienen pasta.
3- ¿Dónde coño están las mujeres? ¿Cómo visten? ¿Salen solas? ¿Por qué nadie habla de las mujeres saudíes cuando los hombres se pasan el día reunidos con señores occidentales sin bigote? ¿Por qué no sé nada de nada?
Hoy, gracias al fantástico blog Objetivo Oriente Medio, he sabido un poco más. Más sobre por qué no hay mujeres de Arabia Saudí turisteando en Siria o en Líbano, más de por qué no sé más. El documental está firmado por Discovery Chanel y realmente es muy interesante.
Transcribo el resumen que Itxa ha hecho de cada parte:
En esta primera parte vemos cómo la periodista tiene que adoptar las costumbres sauditas de vestimenta (ponerse el conocido’abaya negro que cubre cabeza y cuerpo) y desplazarse siempre acompañada por un hombre, en su caso, un señor escolta que le proporciona el gobierno y que será puente de comunicación entre ella y cualquier hombre.1er choque: el vestuario. Incómodo y caluroso.2º choque: a la hora de comer sólo podrá acceder a las zonas especiales para mujeres.
3er choque: se da cuenta de que en Arabia Saudí las mujeres se encuentran toda su vida en plena sumisión hacia el hombre. Si son solteras, dependen de su padre; si están casadas, de su marido; y, si son viudas, de sus hijos. Las mujeres no pueden tener DNI ni pasaporte, tampoco ir a ciertos lugares, como un hospital por ejemplo, sin el permiso de éstos sus guardianes.
4º choque: primer encuentro con las autoridades, en este caso, la policía religiosa o moral que le transmiten, a través de su escolta por supuesto, que no están de acuerdo en que vaya por ahí llamando la atención con una cámara. Pero al final le dejan continuar con su trabajo.5º choque: maltratos ocultados. Muchas mujeres son golpeadas y maltratadas por sus maridos (bueno, esto también pasa en otros países). Hace un tiempo una famosa saudí decidió publicar sus fotos en el hospital tras una paliza asestada por su marido. Le aprobaron el divorcio. Hoy en día el 50% de los matrimonios en Arabia Saudí terminan en divorcio, un derecho que el Corán reconoce pero que en este país se convierte en una carrera de obstáculos para la mujer.
6º choque: ¿cómo podrá haber reformas si en este país está prohibido criticar al gobierno? Además, las reuniones de más de 20 personas necesitan de una orden gubernamental especial.7º choque: Hay elecciones municipales y 3 son las mujeres que se han presentado candidatas pero no quieren hablar con la periodista por miedo. Finalmente, una de ellas acepta y es la segunda entrevista en la que aparece el controvertido tema sobre el problema y limitación que el periodo (la menstruación) supone para las mujeres a la hora de desarrollar ciertos derechos. Esta no es la opinión de la candidata, sino de muchos hombres (y mujeres) en este país.8º choque: periodista y mujer, la mezcla maldita. Entrevista a una de las pocas periodistas que existen en este país (de las que escriben, no de las que ponen la cara bonita en la televisión). Imaginad por un momento cómo sería trabajar para un medio y cada vez que necesitárais hacer una llamada o escribir un email (unas 20 veces cada mañana, vamos) tuviérais que hacerlo a través de la mediación de un hombre. Aunque recientemente esta norma se ha suavizado un poco en el caso de las periodistas que estén ejerciendo su profesión.9º choque: entrevista frustrada con la sociedad nacional de Derechos Humanos. Primero, le niegan el paso en la puerta por ser mujer. Tiene que entrar por la puerta especial para las mujeres. Después el delegado no accede a la entrevista porque piensa que una mujer hablaría mejor sobre los derecho de la mujer. Una vez que consigue hablar con una mujer, ésta tampoco acepta ser entrevistada porque está en contra de su religión!
El documental termina con una sensación un poco extraña. Sobre todo con respecto a las nuevas generaciones, mujeres jóvenes que se esfuerzan por sacar adelante una familia y un título universitario. El problema es que, al final, este título se queda cogiendo polvo en el armario.Además, en las elecciones municipales que se mencionan ni siquiera les está permitido a las mujeres votar…



Sí, los wahabistas tienen mucha pasta pero mucho de este dinero les llega de los acuerdos comerciales que mantienen con Occidente. Son expertos RR.PP. El reino de la perspicacia basada en el oro negro y en las túnicas sucias reales aclaradas con lejía. El manto lo lavan las mujeres, que son las que frotan hasta sacar brillo. Engañarlas diciéndoles que así se les da un privilegio no es nada justo…
Y yo no creo que este sometimiento tenga que ver con la religión, me niego!!
Ma’ salama!!
Es realmente indignante constatar que existen lugares en nuestro mundo donde se trate de esta manera a las mujeres. Sinceramente, ni aunque me pagaran iria a semejante país controlado por una tropa de fanáticos idiotas.
Es muy triste… según ellos ¿para qué quieren conducir las mujeres si tienen a alguien que las lleve? MENUDA MENTALIDAD… no se dan cuenta que la cuestión no es que sea mejor ni peor sino que NO pueden hacerlo. Se ríen si les preguntas de forma ingenua “… bueno, si el hombre se puede casar con cuatro mujeres ¿qué agobio también para la mujer poder casarse con 4 hombres?” y te saltan “no no no… la mujer no puede”, y lo ven tan normal…luego dicen que a las mujeres hay que ponerlas velo para “que los hombres no se peleen entre ellos” (EGOISTAS) y para que se mantengan vírgenes “porque si no se echan a perder” bueno… pues por esa regla de tres también ellos deberían ponerse velo… porque las mujeres tampoco queremos un hombre “usado” (como ellos dicen) “ah, no!! es que ellos son hombres”. Pues si tanto siguen a su religión que ni se pongan borrachos, ni fumen marihuana, ni se acuesten con mujeres cuando están fuera de sus países… hay que predicar con el ejemplo.
las mujeres arabes son muy cultas no son como las de venezuela pero los hombres son iguales
Soy de venezuela y conosco muchisimas mujeres cultas, es mas, la mayoría de los estudiantes universitarios por donde vivo son mujeres así ke cuidado con tus palabras. La diferencia es ke akí la mayoría de las mujeres si defienden sus derechos y no se dejan pisotear como en otros países.